La sociedad recreativa nació mucho antes de lo que se creía, y muy cerca de la sede actual, en Camiño Novo

S. G. RIAL
CARBALLO / LA VOZ DE GALICIA 

Carballo tiene Casino desde finales del siglo XIX, y no desde el segundo decenio del siglo XX, como se cree. Aunque esta fecha tampoco es exactamente errónea: el actual emplazamiento data efectivamente de los años 20. La entidad actual nació (o sucedió con algunos cambios a la predecesora) el 26 de noviembre de 1924, y el traslado al actual local de la Vázquez de Parga, numero 1, fue el 5 de febrero de 1925. El médico Manuel Regueiro Vázquez, de Sofán, junto a unos amigos, lo creó como Club Bergantiños, ya que apoyaba al equipo local. El primer presidente fue Luciano Regueiro Pumpido, y hasta hoy, momento en el que vuelve a hablar de su pasado y sobre todo de su futuro, a propósito de la intención de los dueños del edificio de que quede libre.

Pero la historia depara de vez en cuando alguna sorpresa. Uno de los socios señaló, en la reunión del viernes, que la creación original era de 1889, según algunas publicaciones que había visto. Y, en efecto, ese año nació el Casino de Carballo. El 27 de noviembre de 1889, La Voz de Galicia lo relataba así, literalmente: «El miércoles de la semana última se ha constituido en esta villa una sociedad de recreo, titulada Casino de Carballo. Débese su creación a la iniciativa de los señores don Adolfo Racedo y su hermano D. Francisco, don Andrés Regueiro y D. Enrique de Molina. Era tan grande la necesidad que se sentía de un centro de recreo en este pueblo, y tan acertadamente llevaron a cabo sus gestiones los mencionados señores, que su idea fue acogida con entusiasmo, y se han inscrito como socios fundadores todas las personas de algún valer, sin distinción de clases ni categorías. Esto producirá benéficos resultados para la prosperidad de esta población, porque irá desapareciendo la tirantez de relaciones por efecto de las cuestiones políticas. Al pisar los umbrales de la sociedad, todos deben despojarse de sus ideas políticas y odios personales, como así lo indicaron varios señores en las reuniones previas. La sociedad se ha instalado en la casa que habita D. Pedro Torres, de la propiedad de D. Manuel Varela Fachal, en la que se hallaba el billar denominado El Bergantiñán.

Componen la junta directiva personas dignísimas por todos conceptos, cuya candidatura fue votada por unanimidad, y es la siguiente: Presidente, D. Santiago Sánchez Mosquera, Notario; vicepresidente, D. Antonio L. de Guevara, jefe de estas oficinas de correos y telégrafos; contador, D. Andrés de Castro y Paredes, escribano de actuaciones; tesorero, D. Eulogio Astray, farmacéutico; secretario, D. Cándido González, juez municipal; vicesecretario, D. Ramón Varela, procurador».

La sede, como se indica, estaba en el antiguo billar El Bergantiñán. Para conocer la calle, hay que retroceder dos años. En marzo de 1887, y varios días, en un anuncio en La Voz se publicaba: «El tan acreditado billar titulado El Bergantiñán, establecido en Carballo en la calle del Camino Nuevo, número 28, se trasladó por mejora de local al 30 de la citada calle, casa del jurisconsulto D. Manuel Varela Fachal, lo cual pone en conocimiento de sus parroquianos su propietario Pedro Torres».

Estaba, por tanto, muy cerca de su ubicación actual, aunque por la numeración no se puede saber (no se corresponde con la actual). El presidente de la gestora, Ricardo Vilas, cree que puede ser en el edificio o entorno de donde está la recaudación, ya que allí hubo un bar durante muchos años y el inmueble era de la familia vinculada al Casino. Pero para eso, y para más cosas, hay que bucear en las actas, y no es nada sencillo. Incluso para saber si ese primer Casino fue antecesor exacto del actual, u otro con el mismo nombre y fin, o si hubo interrupción de varios años y se retomó en los veinte. En todo caso, una parte clave de la historia reciente, y no tanto, de Carballo.

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